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Consejos y precauciones para los deportes de invierno

7 de octubre de 2021
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A pesar de las altas temperaturas registradas en los últimos días, el calendario ya nos sitúa en el otoño y en algo más de un mes comenzará -si la climatología nos acompaña- la temporada de esquí en la mayoría de estaciones de la península. En los últimos años, los deportes invernales han ganado multitud de adeptos en todas las franjas de edad. No obstante, el desconocimiento de la técnica, la falta de preparación o una inadecuada indumentaria hacen que estas disciplinas deportivas presenten multitud de riesgos de lesión.

Para reducir ese riesgo, resulta imprescindible tomar ciertas precauciones y conocer cuáles son las causas habituales que nos llevan a lesionarnos a la hora de practicar deportes como el snowboard, la disciplina más peligrosa, seguida del esquí alpino y del esquí de fondo:

-La primera recomendación que hay que tener en cuenta es que nadie nace aprendido. Resulta imprescindible la paciencia para adquirir el conocimiento necesario y escuchar los consejos de los monitores, que nos deben orientar principalmente en los niveles de iniciación. Esa una regla básica para cualquier práctica deportiva, sobre todo en el caso de las vinculadas a la nieve, dadas sus exigencias físicas.

-No debemos caer en la complacencia si llevamos años practicando este tipo de deportes. La falsa seguridad de quien se considera veterano puede llevarnos a terrenos de imprudencias o de falta de concentración.

-Ser conscientes de nuestras limitaciones. El esquí es un deporte que requiere de una buena condición física, ya que combina resistencia, flexibilidad y fuerza. Si en nuestra vida diaria no nos ejercitamos con frecuencia, no podemos aspirar a una intensa sesión de esquí durante horas.

-Si la preparación física es importante, no menos relevante es calentar adecuadamente antes de calzarnos los esquís. Será fundamental hacer hincapié en los ejercicios de flexibilidad de las extremidades, tanto de brazos como de piernas.

-Mantener la atención. La inmensa mayoría de las lesiones se producen al final de las jornadas de esquí. La diminución de la concentración por culpa de la fatiga nos hace cometer errores, obviar por puro cansancio determinadas recomendaciones y descuidar la prudencia. Así mismo, reduce nuestros reflejos a la hora de ejercitar una práctica fundamental para los deportes de nieve: el saber caer. 

-Material apropiado. La ropa debe ser cómoda, transpirable y antideslizante, algo que tiene gran importancia en las caídas. Las botas deben adaptarse anatómicamente al pie y no debemos olvidarnos nunca del casco para reducir los riegos de traumatismos en el cráneo.

Principales lesiones

En toda variante de deportes de invierno, las lesiones que se producen con mayor frecuencia se derivan de golpes y contusiones, principalmente en las extremidades inferiores, en los costados, en los hombros, la zona alta de los muslos, las muñecas o las caderas.  

Las rodillas son la diana de las lesiones producidas en el esquí clásico de dos tablas paralelas. Además, suelen registrar la mayor gravedad al afectar a los ligamentos y meniscos. Por ese motivo, las lesiones del ligamento cruzado anterior o del ligamento lateral interno asociadas a los problemas de los meniscos son las lesiones más delicadas y constituyen la famosa triada.

Las extremidades superiores son las que más daños sufren en las caídas vinculadas a la práctica de snowboard. Son muy comunes los esguinces en pulgares, las roturas de ligamentos y fracturas de diferente consideración. Las muñecas se fracturan con relativa frecuencia si al caer recibimos el impacto con la mano extendida.

Tanto en esquí en todas sus dimensiones como en el snowboard se producen fracturas de tobillo por la mala fijación de los esquís, por llevar números inadecuados de botas o por tener el calzado indebidamente ajustado o apretado. Estas circunstancias llevan a que, de forma habitual, tengamos roturas fácilmente evitables.

Por último, hay que tener presente los riesgos que significan para la cabeza las caídas o impactos a determinada velocidad contra el suelo, árboles u otros elementos fijos. Los traumatismos craneoencefálicos pueden alcanzar hasta un 6% de las lesiones entre adultos, de ahí la importancia de utilizar casco en toda práctica de esquí. Se reduce así el riesgo de forma considerable, pero hay que tener en cuenta que no lo elimina completamente. Ahora que Netflix ha estrenado un documental sobre Michael Schumacher, podemos recordar la grave lesión que sufrió el piloto germano, quien llevaba casco en el momento de su aparatoso accidente. Aunque el del heptacampeón de la F1 es un caso excepcional, los daños irreversibles pueden llegar a producirse. Por eso, la preparación física, el entrenamiento, la atención y la precaución son claves para nuestra protección en los deportes de invierno.

Etiquetas: , , Categoría: Corporativas

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